El previlegio del autor es el de tener
la libertad
solo con el pretexto de la poesía
de plasmar propuestas
de una osadía
digna de Copernico,
solo por ser poesía,
es decir ...
una interpretación poética
de un principio fundamental
que atraviese la historia
y establesca nuevos
puentes
para el devenir del saber humano...
y que tenga
como único
sustento
la argumentación poderosa
de un espíritu visionario
armado
de una infinita
sensibilidad.